viernes, 11 de marzo de 2011

Amor y compasion a nuestros hermanos en Japon

Nadie nunca se espera una noticia como estas, hoy despertamos con las terribles imagenes del terremoto en Japón seguido por un devastador Tsunami y para completar los incendios y las alertas nucleares como consecuencia de los dos primeros.
El corazón se me rompe mas allá de lo que pueden imaginar, los primeros pensamientos al ver esas imagenes son de profundo dolor, de tristeza, desesperanza e incomprensión. Y como muchos de ustedes miro al cielo y pregunto ¿Por que? ¿Por que otra vez? acaso no fue suficiente con lo que sucedió en el 2004 en Tailandia o en Sri Lanka, Indonesia, Haiti, Chile y otros mas. ¿Cuantas veces lo vamos a repetir?, ¿cuantos mas lo tienen que vivir?.
De esta manera inicie el día de hoy y reviví mi pasada lucha interna. Mi corazón se desconecto de mi presente y se reconecto con mi pasado, reviví el terror, la sosobra, la incertidumbre, la perdida, el duelo y todos los sentimientos por los que pase el 26 de diciembre del 2004, cuando me encontraba de vacaciones en Tailandia y fui sorprendida por el Tsunami. Infinidad de veces durante mi recuperación pedí a Dios y a la madre tierra que no se repitiera algo así, hasta el día de hoy no había recibido una respuesta concreta a esta petición.
Salí a una reunión de trabajo con todos los terapeutas de Om Shanti, haciendo de tripas corazón estuve allí pero mi corazón no dio mas y escogió el mejor lugar para desahogarse, me rompí, llore, por el presente, por el pasado y de paso por el futuro, fui víctima otra vez, pero los 4 guerreros de luz que me acompañaban lucharon por levantarme y luego lucharon conmigo para retornar al balance, volver a mi presente y recordar por que viví todo eso y para que estoy aquí. En ese momento recibí esa respuesta, la respuesta a mi petición, "No es la primera, ni sera la ultima vez, la diferencia es que ahora eres una guerrera de la luz y tienes las herramientas para vivirlo de otra forma y ayudar". Y claro conectada una vez mas con mi presente entendí que mi trabajo es ayudar. No, no ayudo enviando donaciones, ni volando hasta allá a levantar escombros aunque me gustaría, mi ayuda se ubica en otro plano.
Ayudando a que todos ustedes abran sus corazones, se conecten con la compasión, no con la lastima y desde allí, desde el centro de su corazón, este centro energético puro y divino envíen luz, energía, pensamientos positivos y quizás una oración a todas las personas que pasan por estas situaciones desastrosas. Les hago un llamado a ponerse en los zapatos de estas personas y entender que es lo que sienten, que es lo que viven. ¿Para que hacer esto?  para que en un acto de amor por nuestros semejantes y hacia nosotros mismos, ayudemos a sanar la madre tierra, a que las energías se estabilicen y a que el proceso de limpieza que ella esta llevando a cabo sea lo mas amoroso posible y para que entendamos que así como hoy en Japón, al otro lado del mundo se necesita de toda la energía de amor posible, quizás en algún momento nosotros la necesitemos también y recuerden que todo lo que nosotros damos, regresa naturalmente a nosotros multiplicado.
Si pueden hacerlo solos, haganlo, sino unanse a las múltiples redes o grupos de sanacion, yoga, meditacion, oración o lo que mas les resuene, para enviar esta energía a quienes mas lo necesitan. Pidamos a Dios, Jesús, María, arcángeles, ángeles y todos los seres de luz que apoyen y acompañen a nuestros hermanos Japoneses durante estos momentos de devastación. Visualicemos a la isla de Japón envuelta en una luz blanca y pongamos la intención de que sea sanada, una luz que sera guiada por el arcángel Rafael, el sanador, el arcángel Ariel quien vela por la naturaleza y el arcángel Miguel quien protege y limpia.

Un abrazo de amor a todos ustedes y ayuden también a expandir la luz.

Infinito amor y gratitud

1 comentario:

  1. Gracias Moni por mostrarnos una forma de contribuir y solidarizarnos con nuestros hermanos de Japón.

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